Debe ser normal. En las noches estás más agitada y
alerta a todo lo que pasa que durante el día, o tal vez, todo está en silencio
y podemos en la calma de no hacer absolutamente nada, estar más cerca de ti.
Ayer mi dolor me permitió no tomar ningún calmante y
dos té a media tarde y en la noche me hicieron poder estar contigo con
cada uno de mis sentidos en la noche, tan pronto todos se fueron a sus
guaridas, Lee y yo nos quedamos solos contigo en el salón y cerramos la puerta,
comenzaste a hablar un idioma que nunca te había escuchado.
Keith siempre te ha vacilado por ser una habladora
de primera durante la noche, por eso para todos los seres medianamente normales
solo haces lo que comúnmente has hecho toda la vida mientras deberías
dormir profundamente: hablar; Sin embargo, Yo, tratando de encontrar qué te
tiene tan arraigada a este mundo al que ya no te perteneces, me dediqué a
encontrar sentido a cada una de tus palabras.
Con mi inglés no materno, entendí que decías: I am
tired o I am dying . Keith upstairs? Are you here Ian? God take me!!
Fue mi imaginación, o dijiste todas estas
cosas que ni Lee pudo percibir porque se quedaba dormido en el taburete del
lado de tu cama o porque era mi imaginación quien convertía tu nuevo idioma en
estas frases.
Yo te respondía a cada pregunta:
- Yes Mary, you are tired. Relax, rest,
is nothing you need to do here. All is so fine here.
- Yes, Keith is resting, Lee and I are
with you
Te hablé, te dije el maravilloso trabajo que habías
hecho y lo bien que estábamos todos. Te dije que no te preocuparas por nada.
Que te relajaras, que necesitabas descansar.
Las palabras de Lee fueron impresionantemente
hermosas. Te dio las gracias por la comida que le preparaste durante la
universidad, te agradeció por haber hecho de él lo que es hoy, por haber amado
de esa manera a los niños y a mí, te dijo que fueras con tus padres que te
esperaban allí del otro lado. Lo abracé en agradecimiento a su humildad para
aceptar en lo que hasta ahora no había creído.
Luego, en mi móvil había un mensaje de Tía Alexis
que nos recomendaba rezarte el Padre nuestro cada vez que pudiéramos. Lee se
negó a la primera, pero a los 5 minutos te lo dijo en el oído y descansaste un
rato en gran paz.
Tía Alexis me explicó, que es una oración poderosa
para que los que deben partir entreguen todo en manos de Dios y se desprendan
de este mundo. Que mal que no me sé el padre nuestro en inglés para repetírtelo
en el oído, no es buena excusa Mary, creo que al terminar este capítulo me
dedicaré a aprenderlo.
Lee te cantó “twinkle ,twinkle litte star” y
sonreíste con una gran dulzura.
Esto demostró que nos escuchabas perfectamente, aún
en medio de tus sueños.También puso en su móvil una canción hermosa: “strings
of a puppet” (Elvis) y te relajaste completamente. Tal vez si no nos
diera miedo que nos vieran por un agujero, Lee y yo podríamos
entretenerte más durante el día con tus canciones preferidas y nuestras
palabras de amor. Te pusimos la esponja mojada en tus labios, ya no puedes
tragar, pero chupabas con muchas ganas esas gotitas casi inexistentes de la
esponja.
Hoy es el cuarto día sin líquidos. Como puedes
seguir allí batallando sin el hígado funcionando y sin líquido por ya 4 días,
aquí están las dulces enfermeras de McMillan Cáncer hablándote con amor y
recordando que te conocieron de Tegfan. Y tú repites tu “ouch” que es,
“ay”, en inglés, porque así se quejan los ingleses. Bien que lo he
aprendido estos días a tu lado.
Mary, mi amada Mary, déjate ir, no luches más,
estamos bien, hasta tus niños estoy segura que prefieren verte partir que ver
que sigues sufriendo. Aquí en tu casita mágica todo funciona con una normalidad
que yo nunca hubiera podido imaginar, ante un lecho de muerte.
Cada mañana, se desayuna las tostadas con
queso y se prepara dedicada mente una cena para sentarse a cenar rápidamente en
familia. Y digo rápidamente, porque cuando yo aún estoy disfrutando la
mitad del plato de comida acabada, los tuyos de sangre y Paula, ya están
fregando los platos.Esta mala costumbre británica de no hacer la
sobremesa, es algo que nunca me ha gustado. Esa agonía por tener la
cocina impecable cuanto antes y no dejar siquiera que la comida comience a
digerirse. Pero así es, así siempre ha sido y así seguirá siendo.
Keith está un poco más amable conmigo Mary.Hoy cuando me vió poniéndome de puntillas para
colgar la toalla en la cuerda del patio y luego vio que desistía y la colgaba
en la silla siguiendo sus instrucciones del viaje pasado, se acercó a mí y me
ofreció su ayuda y me dije dulcemente:
-Eres muy pequeña y no alcanzas, déjame ayudarte.
Estoy aquí en el Conservatory, sentada en la silla
de al lado de tu silla preferida , me siento aquí para poder verte tumbada en
tu cama; pero las enfermeras han cerrado discretamente las cortinas para que no
vea lo que pasa dentro. Te están aseando y hablando con amor como cada día
hacen. Peinando tus cabellos que me dijiste que querías lavar la madrugada del
viernes cuando llegué. No pude complacerte, porque a partir de allí, es casi
imposible mover cualquier parte de tu cuerpo porque te quejas de dolor.
Se te escucha desde el otro lado de la cortina. Te
duele cada movimiento que las enfermeras hacen para dejarte lista para estar
con nosotros un día más.
¿Por qué dejar sufrir a quienes padecen? ¿Por qué no
preguntar si quieren la dosis maestra para su ser querido para que parta cuanto
antes?
Pero según un artículo que estuve leyendo anoche,
eso cortaría la vivencia entera de tu Karma. Esperemos que así sea y que con
todo este dolor y sacrificio termines de purgar lo que esté en tu mente y tu
alma.
Me decía Kati en uno de sus whatsapp, que lo
que estamos viviendo cambiaría por completo nuestras vidas y realmente
Mary, nos estás dando la oportunidad de aprender y vivir tantas cosas en solo
unos días. Gracias por eso Mary.
Cada día amo más a Ian y a Paula, con quien no
conectaba, siento un agradecimiento profundo por todo el amor y tiempo
que está dando a Matthew y Daniela. Se ha dedicado con ellos a hacer pulseritas,
a enseñarles a hacer pompones, a ducharles, a hacer trucos para que Matthew
tome la leche de Asda pensando que es de Tesco.
¡Qué familia me has regalado Mary! Estamos
todos recibiendo una lección de amor, de resignación, de acompañamiento, de
presente, de vida, de muerte, de aceptación.
Todos juntos, en esta pequeña casa. Ahora gritas de
dolor por los movimientos de las enfermeras. No quiero verte sufrir más Mary
por favor, déjanos ya. ¿Qué haces aquí? Sé que te encanta tu casita de cristal,
pero ya no te pertenece, te espera el universo entero para que revolotees
en él con tu gran sonrisa, siempre estarás presente, porque lo que nos has dado
nunca podrá morir dentro de nosotros.
Hoy Kati me recordó, que tengo en espera al
capítulo 10 que es sobre el pueblo minero donde naciste. Pero es que esté
presente que estás viviendo es tan intenso, que no puedo invertir ni un
minuto que no sea en escribir sobre ti en este presente instante de tu vida.
¿Será tu último día hoy, el cuarto día sin líquido?
¿Con quién decidirás emprender tu partida? ¿Quién tendrá el privilegio de
despedirte? ¿Será en el primer turno de Lee y mío de la noche? O en el
segundo de Keith o en el tercero de Paula e Ian. O escogerás un descuido de
todos cenando en la cocina que es cuando te dejamos sola por un corto tiempo.
No lo sabes ni tu misma bella mujer de mi alma.Escucho todo a través de las cortinas, porque Keith
está con las enfermeras. Hacen preguntas, pero no la pregunta que yo estoy
esperando.
Si yo me dedicara a cuidar enfermos sería una
cuidadora peligrosa. Sabiendo que en mi mano está la decisión de parar el
sufrimiento, tomaría esta decisión a menudo.
Pero no tengo el control. ¿Lo tienes tu esta vez?
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