Tuesday, 15 September 2015

Capitulo XIV Tratando de partir

Mary estás agonizando.

Me contaron que esta mañana preguntaste a Keith en uno de tus despertares,  si quería casarse contigo y que él amorosamente te respondió que sí.

Cada vez te cuesta más respirar, en cada respiro quiero darte de mí aire para que no sea una hazaña conseguir el aire que necesitas para seguir viviendo. Si me dejaran, estaría a tu lado ayudándote a nacer, a pesar que tengo cero experiencias como comadrona. Y es que siento que tu partida es similar a un parto. Ya cada cierto tiempo,  das gritos similares a los de las parturientas con sus contracciones. Y deseo profundamente que nazcas cuanto antes para que dejes de sufrir.

Ya no haces nada más aquí.
Sé que adoras tu casa, pero no tienes fuerza ya ni siquiera para abrir tus ojos y verla, abres tus brazos cuando nos ves y cuando nos acercamos a recibir tu abrazo ya se caen  a tu postura anterior y sigues durmiendo.

Te digo con todas las fuerzas de mi mente que puedes partir. Te mando luz, llevo todo el día haciéndolo, creo que necesitas una comadrona más experta que yo. Aquí todos esperan el momento final con una normalidad aleccionadora.

Un té tras otro en la mano de los que más te aman, esperando el desenlace final sin llantos ni escenas telenovelescas.

Paula y yo hemos hecho saber a tus hijos que estás sufriendo mucho y que deberían las enfermeras que vienen esta tarde,  ayudarte a morir. Paula me explica,  sin embargo, que es una decisión de las enfermeras porque ellas saben cuándo ha llegado el momento final, que injusto que debas continuar tu agonía, cuando hay medios para ayudarte a dejar de sufrir.

Hoy estuvimos en el pueblo buscando tops calentitos para tus niños. No encontramos gran cosa y entonces fuimos a Asda.
Tu historia con los niños transcurrió completa en segundos, mirando cada sección de las estanterías de la ropa infantil.

Desde los bodies cuyo nombre aprendí de tu boca. Todo me lo enseñaste tú,  a ponerle eso que en Venezuela llamábamos monitos cortos, pero que tú llamas bodies. No compré ni uno solo en toda la vida de los niños, Tú te encargaste de que siempre estuviera la talla y el color disponible para Matthew y Daniela.

Y recordé entonces las palabras que me dijiste en el viaje pasado: tengo que comprar ropa para mis niños y  entonces, sin poder parar de llorar, hice la compra por ti Mary. Compré los tops blancos para el uniforme de Matthew y Daniela (los de Daniela con boladitos en el cuello), los jersey verdes que descubriste el año pasado y que te alegraste de poder comenzar a encontrar en Asda, los pantalones grises de Matthew con elástica para adaptar y una chaqueta azul para Daniela que te hubiera encantado verle usar.

Escucho ahora en este instante, otra de tus contracciones y no soporto más verte sufrir. Dios, por favor, ayúdala a Partir. Mary, déjate ir, relájate, vete ya a ese otro mundo sin cuerpo que te espera.

Ya tus niños tienen todos sus uniformes y se los daremos en tu nombre. Ahora y siempre mis manos comprarán lo que tú comprabas para los niños cada año y serás tú quien lo hagas a través de mí.

Lee está muy triste Mary porque siente que con tu partida pierde sus raíces e incluso su casa.

Está furioso con Keith y después de una larga conversación con Ian,  entiende que se trata de maneras distintas de hacer las cosas. A Keith no le gustan nuestras maneras, así que Lee duda que venga a visitarnos; pero te aseguro que igual que estaba pendiente de que Lee te llamara,  estaré de que Lee llame a Keith y  seguiré mandando de vez en vez videos y fotos a tu e mail que ya no podrás leer, en caso de que Keith quiera mirar, con el rabo del ojo,  lo que pasa en Madrid.

Si Mary, te vas y deseo que ya lo hagas para que descanses. Me lo has dado todo y lo llevaré siempre conmigo.

Tu casita mágica, seguramente algún día,  volverá a ser nuestra casita mágica, cuando Keith esté menos furioso con la vida, quien sabe cuándo será. No vendremos en Agosto porque tú no estarás. Lee ha decidido que si Keith no quiere vernos de nada vale el esfuerzo y el dinero para estar aquí 3 semanas.

Este año nos quedaremos en Madrid descansando del dolor de haber estado ayudando a mis dos madres en duros momentos.
Arreglaremos la casa siguiendo tu buen ser de “home proud”. Necesita unas nuevas sillas altas para la cocina.

Una nueva contracción Mary y no consigues nacer aún, cada vez  son más intensas. Por favor, que el Universo te ayude a parirte a ti misma a tu nuevo espacio, no mereces seguir agonizando. ¡Déjate ir!, ¡Ya no puedes controlar nada más!

Pondremos sillas nuevas en la cocina,  porque las negras están completamente rotas. Ya no podrás disfrutar allí tus purés de verdura en la termomix cuando llegas de Bristol a Madrid; pero tus niños seguirán dando vueltas a las sillas y desayunando allí cada mañana antes de ir al Colegio.También necesitamos mantitas y algunos cojines nuevos en el salón, nuestro salón no se parece en nada al tuyo. Es frío y vacío a pesar de tener ahora todos los muebles necesarios, a ver si con tu recuerdo y ejemplo conseguimos hacerlo más humano y familiar.

En Septiembre,  invitaremos a Aunty Dil que será lo más cercano a ti que quiera estar a nuestro lado. Aunque tendremos que estar preparados para algún desastre de Uncle Ken, los tendremos allí una semana. Si ya no podemos darte amor a ti, por qué no darlo a ella que ha amado contigo tantos años a tus niños y que ha recibido tan poco agradecimiento y atención de nuestra parte, así que sé que escuchar esto te hace feliz.

Hoy tus niños están con ella en casa de Nagel. En su pequeña cabecita seguro que buscan una nueva Nana y Auty Dil hará un buen trabajo. Así que puedes irte tranquila.

Hace un rato que no tienes contracciones, cada vez que gritas tiembla todo dentro de mí. Quiero que dejes de sufrir ya Mary. No sé cómo será tu funeral, ni so has decidido ser enterrada en cuerpo o ser incinerada como yo lo he hecho conmigo misma.

Esta noche,  todos esperamos que llegue ya tu partida. Ian ha decidido que todos estemos aquí esta noche y no dormir en la caravana. Los niños dormirán en una de las habitaciones de arriba, yo creo que es fuerte para ellos presenciar tu partida; pero aquí la jerarquía viene por los años y han sido instrucciones de Ian.

Keith no me dirige la palabra y me duele.Quisiera abrazarlo, pero mantengo mis distancias, no me ofrece ni un té. Aunque tal vez lo haga ahora que se escucha el ketle encendida para prepararse uno para sí mismo y tal vez otro para Lee.

Son las 18:41. ¿Cuál será la hora de tu muerte Mary?- Se preparó un té y no me preguntó si yo quería uno. Está claro que no soy santo de su devoción.


Ya llegaron tus niños, Matthew preguntó cómo estás, le conté que dormida y con dolor. Ellos  no saben que se aproxima el momento, pero seguramente lo sienten en lo más profundo de su ser.

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