Desde el día que llegamos
estamos preparando la cena una noche Ian y Paula y otra noche Lee y
yo. Primero cenan los niños, hasta ahora repetitivamente smiley faces (lo
que les prometió Mary cenar el día que llegaron: unas caritas sonrientes hechas
de patatas que horneadas parecen patatas fritas crujientes) y algún tipo de
fish finger congelado. Luego cenamos los grandes platos bien consistentes ya
que la cena es la comida principal.
Hoy fue nuestro turno de
cocinar y Lee se hizo cargo con el objetivo de protegerme, no quería que Keith
criticara mi comida después de mis esfuerzos para prepararla. Cocinó unas
chuletas de cerdo al horno con “baby potatos”, maíz y una ensalada de lechuga y
tomates pequeños.
Todo ocurrió como si nada
estuviese sucediendo.
No me podía creer que
contigo allí luchando para partir estuviéramos todos cenando mientras que a tu
cuerpo no se le está dando siquiera suero para ayudarte a partir cuanto antes;
pero así fue y yo que en principio me serví como para un bebé, acabé cenando
como si nada pasara a nuestro alrededor.
No sé si admirar esta
cultura que acepta hasta lo más doloroso que es la muerte con una naturalidad
absoluta a pesar de amar profundamente como lo hacen tus seres más cercanos.
Siento que hemos estado
todo el día esperando que se produzca “el parto”. Estamos como moscas esperando
tu muerte que ya debió haber ocurrido, pero no decides irte aún.
No dejas de decir:
I am coming, I am coming
Y a ratos dices:
Mum
Y las dos cosas juntas
hacen la frase:
Mum, I am coming
Cuando Paula estaba a tu
lado me escondí delante de su cuerpo y comencé a decirte las palabras que
Natalia (la amorosa bruja anestesióloga que ahora está en Chile) ha recomendado
con tanto amor: Está tranquila, relájate, todo está bien aquí.
Te he dicho muchas veces
cuando todos ignoran tu repetitive: “I am coming”.
Mary, go, go. Al lis fine
here. You have made a fantastic job here and al lis fine (como me ha sugerido
Kati)
Pero no decides a irte.
Hoy tus niños no dormirán
en la caravana, todos estamos esperando que lo inevitable suceda hoy y por eso
todos queremos estar aquí. Tus niños están ya dormidos en las camitas que para
ellos asignaste hace ya casi 9 años.
Cuando sentiste tu voz
nuevamente despertaste con plena lucidez y dijiste: “my kids”. Abriste tus
manos para un abrazo y por turnos Matthew y Daniela te abrazaron. Matthew te
dijo además: I love you Nana
Se retiraron a ponerse las
pijamas nuevas que compramos hoy en tu nombre. Los vestí esta noches iguales,
con top de tigre, te hubiera encantado verlos; están preciosos.Luego estuvieron
media hora en el Conservatory hasta que Keith anunció que era hora de irse a la
cama.
Cuando Daniela me esperaba
en las escaleras para dormirla hiciste otro grito de auch, auch, auch y Daniela
me preguntó por qué. Le respondí que tenías dolor y me dijo:Mami, cuanto está
sufriendo Nana
Sí Daniela, pero cuando se
duerma no tendrá más dolor – le respondí
Keith registraba
enfadadamente sus cajones y salió con su bata de dormir puesta dando órdenes de
irnos a la cama. Lee, sin que le escuchase le dijo a la espalda mientras bajaba
las escaleras:
- Fuck
you
Y es que todos queremos
estar contigo Mary.
No comments:
Post a Comment