Thursday, 17 September 2015

Capitulo XVI Noche de tormenta

Cuando Keith nos obligó a ir a la cama, todos obedecimos de mala gana.

Lee y yo estábamos en los silloncitos de la cocina y Keith se acercó con rabia a decirnos que,  tantas personas despiertas a esa hora era una pérdida de tiempo y que no conseguiríamos más que estar agotados al otro día. Sobre todo Lee y yo que teníamos niños que cuidar.

Lee me dijo que fuéramos a la cama, después de recibir consuelo de Ian como hermano mayor que sobó su cabeza como signo de consuelo.

Cuando estábamos en la cama, media hora después, vino Ian llorando suplicando a Lee que fuese a hablar con Keith, Lee se negó y él se lo pidió nuevamente con lágrimas en la cara. Yo le recordé a Lee que lo hiciera,  en nombre de Mary, que nunca querría que sus tres amores estuvieran tan enfadados los unos con los otros.

Lee bajó y subió en media hora.
-         Le he dicho todo lo que pienso. Fuck him!! Que no me ha hablado más de 50 palabras en estos días y que no es justo como te trata porque en todos estos años te has portado muy bien con la Familia

Le pedí a Lee que durmiéramos porque ya era casi la 1 de la madrugada y Keith en medio de su rabieta tenía toda la razón. Tendríamos que cuidar a los niños al otro día. Así, tuve que tomar otra pastilla para el dolor porque no conseguía dormirme.

A media noche, comencé a escuchar ruidos de puertas que se abrían y cerraban, ya a las 5 y 30 el temor de que ya tu cuerpo se hubiese quedado muerto vino a mí y bajé las escaleras asustada.

Keith,  estaba con su bata de casa entreabierta en la cocina. Tú aún respirabas.Me explicó Keith,  que el dolor era demasiado intenso y tuvo que llamar a las enfermeras y eran quienes acababan de irse. Aprovechó para darme sermón de todo lo enfadado que estaba por lo cabezota que éramos y por no queríamos ir a la cama. Fue un discurso de unos 5 minutos que escuché con atención, hacía sentido todo lo que decía, tenía razón, solo que ignoraba que todos queríamos pasar la noche contigo porque temíamos que iba a ser tu última noche.

No le respondí ni una palabra y mostré todos mis respetos.
Estuve contigo 5 minutos. Keith se sentó a ver televisión en la cocina.

Le pregunté si quería dormir y me quedaba contigo, pero me dijo que no estaba aún listo para ir a la cama. Ya eran las 6 am. Yo, siguiendo el sentido común de su discurso y agotada por las cortas horas de sueño le dije que me iba yo a la cama entonces. Esto lo sorprendió con agrado.

A la hora llegó tu Matthew a meterse en la cama conmigo, bajó y tomó un vaso de leche que criticó por no ser comprado en Tesco sino en Asda.

En uno de sus viajes,  escalera abajo vino con un mensaje de paz:
- Papi, dice Granpi que vayas a cuidar a Nana que él necesita dormir
Me alegró muchísimo escuchar esas palabras. Eran un signo de comienzo de paz. Lee bajó y tuvo la oportunidad de estar solo contigo. Me contó cuando me desperté 2 horas después que te habló como Natalia nos había sugerido:
-  Toma la mano de Mum y ve con ella

Me alegró mucho la apertura de Lee a pesar de lo cerrado de los ingleses a estas cosas. Lee me escuchó y te habló. Sin embargo, has seguido todo el día con nosotros.

Cada vez la morfina la necesitas con más frecuencia, pero sigues allí tumbadita en tu cama sin dar problema alguno. Allí, como una niña extremadamente bien portada. Hasta un par de días que aún hablabas no dejabas de dar las gracias y decir por favor todo el tiempo.
Ya hace dos días que solo dices: “ I am coming “ y “Mum”.

Hoy me contó Lee,  que cuando llegamos de casa de Aunty Dil escuchaste a Matthew y lo llamaste. Lee lo llevó corriendo para que lo vieras, pero  cuando estuvo frente a ti ya o no lo conociste o no podías verlo a pesar de tener los ojos muy abiertos.
Todo comienza a fallar. Pero sin duda Matthew es “tu niño” del alma.
Hoy cuando Ian te pedía abrir la boca para poner el líquido,  para aliviar las molestias no reaccionabas hasta que Matthew, sin nadie habérselo pedido te dijo:
-         Nana, open your mouth
Y al instante seguiste sus instrucciones.
Si no fuera tan pequeño, le pediría que te hablara y te ayudara a partir, porque el amor que sientes hacia él te haría complacerlo en lo que te pidiese.
Hoy vinieron nuevamente las enfermeras en la tarde y te ayudaron a dormir profundamente.

Aunty Dil,  estuvo hoy contigo después de haber llorado en su casa con Paula y conmigo desconsoladamente por tu inminente partida. Le pedí que te hablara, que te animara a buscar a tu madre y a partir.



Hoy Lee y yo te cuidaremos y te hablaremos  desde lo más profundo de nuestro corazón para ayudarte a desprenderte de ese cuerpo que te tiene plantada en esa cama sin moverte.

No comments:

Post a Comment