Mary, llegó el miércoles que tanto temías. El miércoles que describías como “hard” en tu diario de anotaciones de no más de tres palabras por día para definir lo que sentías lo que tenías programado hacer cada día.
Los dos días
después de nuestra vuelta a Madrid aparentemente te viniste abajo. Un poco de
cansancio por todo lo que nos diste. Mucho de “pánico” a lo que llegaría en dos
días.
A pesar de
eso el lunes estuviste leyendo cuentos con Daniela en el Ipad. Tu Ipad se ha
convertido en tu ventana a los que más quieres.
Daniela, ya
sabiendo lo que te pasa me dijo:
- Mami,
dar amor a Nana a través del Ipad es una tontería. Para dar amor hay que dar
abrazos y besos y eso no se puede hacer en el Ipad.
- Claro
Daniela, es verdad- le dije- pero al menos el Ipad permite acompañar para que
el día no se haga tan largo.
- ¿Mami
y Nana sabe que se va a morir?
- Daniela,
Nana lo sabe todo
- Mami,
ahora solo tendremos dos Abuelos. La única solución es casar a abuelita Ivonne
con Granpi
- Daniela,
¿quieres que te diga algo, pero no lo digas a nadie? Yo pensé lo mismo que tú -
cómo somos iguales tu y yo hasta en lo que pensamos- y las dos nos reímos como
cómplices
- Venga
Daniela, a dormir
Y es que ni
aún has partido y ya estamos buscando compañera a Keith.
Mary contigo
estoy aprendiendo que la muerte es parte de la vida. Me estás enseñarlo sin
saberlo una lección muy importante que quiero aprender.
Estar allí
contigo esos 4 días “condesados” me hizo vivir una fiesta de despedida. Me
hicieron estar cada segundo a tu lado utilizando mis 5 sentidos hasta no más
poder para capturarlo todo y no perderme ni una pequeña pizca de tu “ser”. Y
dentro de esa terrible tristeza al saber que podrás no estar con nosotros,
había una gran alegría de poder “estar” contigo viviendo plenamente esos días a
tu lado.
Tu valor y
entereza tienen que estar siendo unos maestros invisibles para mí. Sabes cada
detalle de lo que te pasa y sin embargo no te quejaste ni una sola vez.
No dijiste
nada como “ ….y cuando yo no esté”….
Esa sería mi
frase preferida si yo estuviese estado en tu lugar. Más que por quejarme,
porque ya lo pienso muchas veces aun no teniendo una condición inminente que
amenace mi vida. Pero tú, hablabas en presente y futuro con la certeza de estar
y tener previsto estar con nosotros.
¿Te dará esta
certeza mucho tiempo más de vida?
Los médicos
una vez más fueron crueles y directos:
-Without
treatment you have a couple of weeks left, with treatment you may leave one
year- BUT- we do no tknow if your health will allow your body to cope with it.
Y estas
palabras perforaron tu alma.
Y así nos lo
dijiste, cuando luego ya haber escuchado de boca de Ian todos los detalles de
esa terrible cita médica, nos llamaste por el Ipad a las 8 Pm con cara
aterrorizada y nos dijiste que te morías de miedo, que sabías que venían cosas
muy duras, pero que no pensabas que quedaba tan poco tiempo de vida. Nos
dijiste también que no sabías si podrías hablar con nosotros en los próximos
días porque tenías terror. Ante ello yo me acerqué al Ipad y solo pude decirte:
- Mary,
los médicos no son Dios
Lee por
primera vez en 14 años desde que lo conozco estalló en llanto. Su tristeza
provenía desde lo más profundo de su ser. Era un sitio al que yo nunca antes
había tenido acceso.
-Preferiría
que un coche golpeara a mi madre y muriese en el acto que verla sufrir de
esta manera
E
inevitablemente pensé en ti Papi. Tú a pesar de haber muerto casi de esa manera
sufriste el terror del “fuego”. Nunca pude conocer tus miedos ni tu
sufrimiento. Te fuiste aguantando solitariamente el dolor posiblemente más
terrible en este mundo. Pero nunca lo sabré con certeza.
Tal vez lo
que hace que celebre esta larga despedida Mary es el no haber podido decir
Adiós a Papi. Lee y yo nos quedamos paralizados ante todo lo que comenzaría a
suceder y no teníamos cabeza ni para pensar cómo debíamos organizar los viajes.
Yo quería que
Lee se fuese al día siguiente y solo se dedicase a estar contigo Mary. Pero si
Lee no lleva los niños a Gales yo no podría hacerlo porque estaré en Oporto y
de allí volaré a verte.
El hombre del
alquiler de la casa de Aberdare no escogió mejor momento para presionarnos por
el alquiler de la casa. Necesitaba el OK al alquiler en los próximos minutos.
Le pedimos la compasión de una hora ante las terribles noticias que estábamos
recibiendo.
Dimos vueltas
al mes de Julio para atrás y para adelante. Valoramos la opción de llevar el
coche y a los niños a través del túnel, Iberia, EasyJet, llamadas a Avis para
alquilar allí coche…. Yo quería coger el vuelo a la noche siguiente para estar
cuatro noches contigo y acompañarte en la primera quimio.
Queríamos
estar a tu lado. Yo quiero estar a tu lado Mary. Eso me hace sentir tranquila.
Hacerte compañía y cuidarte. Lee , como mi antítesis, no tima decisiones
impulsivas.
Escondido de
me llamó a Ian y contó todo lo que pasaba por mi alocada cabeza y entre los dos
prudentes hermanos llegaron a la conclusión de que esta primera quimioterapia
queríais Keith y tu vivirlas solo los dos. Y Lucía mi amiga que tiene muchas
respuestas a las preguntas que ni yo me he hecho dio con el por qué a que Keith
no quería dejarnos estar a tu lado. Es quien más teme perderte. No quiere
perder ni un solo minuto para demostrarte su amor. Porque cuando te vayas se
quedará profundamente solo sin ti.
Y esta
respuesta de Lucía me ayudó a entender un poco por qué no podemos estar allí
todo lo que quisiéramos. Tu amado compañero de vida tiene más derechos que
ninguno a estar en vuestra soledad plena de todo lo que ustedes han vivido,
vivirán y están viviendo en este momento.
No comments:
Post a Comment