Monday, 7 September 2015

Capitulo IX: Miercoles


Mary, llegó el miércoles que tanto temías. El miércoles que describías como “hard” en tu diario de anotaciones de no más de tres palabras por día para definir lo que sentías lo  que tenías programado hacer cada día.

Los dos días después de nuestra vuelta a Madrid aparentemente te viniste abajo. Un poco de cansancio por todo lo que nos diste. Mucho de “pánico” a lo que llegaría en dos días.

A pesar de eso el lunes estuviste leyendo cuentos con Daniela en el Ipad. Tu Ipad se ha convertido en tu ventana a los que más quieres.

Daniela, ya sabiendo lo que te pasa me dijo:
- Mami, dar amor a Nana a través del Ipad es una tontería. Para dar amor hay que dar abrazos y besos y eso no se puede hacer en el Ipad.

- Claro Daniela, es verdad- le dije- pero al menos el Ipad permite acompañar para que el día no se haga tan largo.

- ¿Mami y Nana sabe que se va a morir?

-  Daniela, Nana lo sabe todo

- Mami, ahora solo tendremos dos Abuelos. La única solución es casar a abuelita Ivonne con Granpi

- Daniela, ¿quieres que te diga algo, pero no lo digas a nadie? Yo pensé lo mismo que tú - cómo somos iguales tu y yo hasta en lo que pensamos- y las dos nos reímos como cómplices

- Venga Daniela, a dormir

Y es que ni aún has partido y ya estamos buscando compañera a Keith.

Mary contigo estoy aprendiendo que la muerte es parte de la vida. Me estás enseñarlo sin saberlo una lección muy importante que quiero aprender.

Estar allí contigo esos 4 días “condesados” me hizo vivir una fiesta de despedida. Me hicieron estar cada segundo a tu lado utilizando mis 5 sentidos hasta no más poder para capturarlo todo y no perderme ni una pequeña pizca de tu “ser”. Y dentro de esa terrible tristeza al saber que podrás no estar con nosotros, había una gran alegría de poder “estar” contigo viviendo plenamente esos días a tu lado.

Tu valor y entereza tienen que estar siendo unos maestros invisibles para mí. Sabes cada detalle de lo que te pasa y sin embargo no te quejaste ni una sola vez.

No dijiste nada como “ ….y cuando yo no esté”….
Esa sería mi frase preferida si yo estuviese estado en tu lugar. Más que por quejarme, porque ya lo pienso muchas veces aun no teniendo una condición inminente que amenace mi vida. Pero tú, hablabas en presente y futuro con la certeza de estar y tener previsto estar con nosotros.

¿Te dará esta certeza mucho tiempo más de vida?
Los médicos una vez más fueron crueles y directos:

-Without treatment you have a couple of weeks left, with treatment you may leave one year- BUT- we do no tknow if your health will allow your body to cope with it.

Y estas palabras perforaron tu alma.

Y así nos lo dijiste, cuando luego ya haber escuchado de boca de Ian todos los detalles de esa terrible cita médica, nos llamaste por el Ipad a las 8 Pm con cara aterrorizada y nos dijiste que te morías de miedo, que sabías que venían cosas muy duras, pero que no pensabas que quedaba tan poco tiempo de vida. Nos dijiste también que no sabías si podrías hablar con nosotros en los próximos días porque tenías terror. Ante ello yo me acerqué al Ipad y solo pude decirte:
- Mary, los médicos no son Dios

Lee por primera vez en 14 años desde que lo conozco estalló en llanto. Su tristeza provenía desde lo más profundo de su ser. Era un sitio al que yo nunca antes había tenido acceso.
-Preferiría que un coche golpeara a mi madre y muriese en el acto que verla  sufrir de esta manera

E inevitablemente pensé en ti Papi. Tú a pesar de haber muerto casi de esa manera sufriste el terror del “fuego”. Nunca pude conocer tus miedos ni tu sufrimiento. Te fuiste aguantando solitariamente el dolor posiblemente más terrible en este mundo. Pero nunca lo sabré con certeza.

Tal vez lo que hace que celebre esta larga despedida Mary es el no haber podido decir Adiós a Papi. Lee y yo nos quedamos paralizados ante todo lo que comenzaría a suceder y no teníamos cabeza ni para pensar cómo debíamos organizar los viajes.

Yo quería que Lee se fuese al día siguiente y solo se dedicase a estar contigo Mary. Pero si Lee no lleva los niños a Gales yo no podría hacerlo porque estaré en Oporto y de allí volaré a verte.

El hombre del alquiler de la casa de Aberdare no escogió mejor momento para presionarnos por el alquiler de la casa. Necesitaba el OK al alquiler en los próximos minutos. Le pedimos la compasión de una hora ante las terribles noticias que estábamos recibiendo.

Dimos vueltas al mes de Julio para atrás y para adelante. Valoramos la opción de llevar el coche y a los niños a través del túnel, Iberia, EasyJet, llamadas a Avis para alquilar allí coche…. Yo quería coger el vuelo a la noche siguiente para estar cuatro noches contigo y acompañarte en la primera quimio.

Queríamos estar a tu lado. Yo quiero estar a tu lado Mary. Eso me hace sentir tranquila. Hacerte compañía y cuidarte. Lee , como mi antítesis, no tima decisiones impulsivas.

Escondido de me llamó a Ian y contó todo lo que pasaba por mi alocada cabeza y entre los dos prudentes hermanos llegaron a la conclusión de que esta primera quimioterapia queríais Keith y tu vivirlas solo los dos. Y Lucía mi amiga que tiene muchas respuestas a las preguntas que ni yo me he hecho dio con el por qué a que Keith no quería dejarnos estar a tu lado. Es quien más teme perderte. No quiere perder ni un solo minuto para demostrarte su amor. Porque cuando te vayas se quedará profundamente solo sin ti.
  

Y esta respuesta de Lucía me ayudó a entender un poco por qué no podemos estar allí todo lo que quisiéramos. Tu amado compañero de vida tiene más derechos que ninguno a estar en vuestra soledad plena de todo lo que ustedes han vivido, vivirán y están viviendo en este momento.

No comments:

Post a Comment