Thursday, 27 August 2015

Capítulo III- Un día sin Mary

UN DIA SIN MARY

Hoy 20 de Junio fue la Biopsia que daría el dictamen final.
Estaba prevista para el 19 y Mary con la alegría de disfrutar el día de ayer de nuestra llegada, gustosamente respondió la llamada telefónica proponiendo cambiar la cita para hoy viernes.

Ayer lo disfrutó todo, a pesar de tener sus piernas tan infladas que parecían casi líneas geométricas…Y su lengua incapaz de saborear siquiera su té, bebida preferida de la mañana…
A cuanto has renunciado Mary, apenas comenzando esta dura enfermedad.
Como hay que darle líquido al cuerpo bebes Coca-Cola con resignación porque es uno de los pocos sabores o textura que tu adolorida lengua blanca acepta.
Hoy ya ni eso pudo aceptar tu boca.
Una avena a las 5 am con un café para dar algo al cuerpo. Y así valientemente tomaste tu ducha matutina.
Te quejaste ante mí porque Keith no te dejaba ni siquiera ducharte sola. Es algo que aún puedes hacer y Keith por devoción hace por ti.

Pero te hace sentir inútil antes de serlo. Me contaste como preferirías dejar caer el shower gel y comprar otro con todo el dinero que ahora dividido entre los días que en tu mente piensas estar en este mundo, te hacen millonaria para comprar todos los geles disponibles en Aberdare.

Pero me pediste silencio cuando Keith se acercaba y podía escuchar nuestra conversación.
Hoy sin ti esta casa ha estado de luto anticipado.
Tus ambientadores que suenan cada cierto tiempo cuando emanan el spray con olor, parecen tu fantasma.
Y así, todos sentimos que será esta casa de cristal cuando no estés por aquí.
Tal vez por eso estoy nerviosa y triste, porque mi ser deambula sin rumbo por tu casa, imaginándola sin querer ya sin ti.

Mi Mary, la que hizo este hogar maravilloso. La que ha decidido donde poner cada pequeña y gran cosa… La que lo ordena todo últimamente y hace poco porque su espalda y ahora su cáncer no lo permiten.No imagino esta casa sin ti, pero así la siento hoy y recreo sin querer lo que sentiremos todos cuando no estés aquí.

Todo salió bien con tu biopsia. Y bien es simplemente que no sangró el hígado al punzarlo después de haberte inflado como un globo para acceder allí.

Hoy te tendremos de vuelta seguro.
Hoy estuvimos en casa de Aunty Trudi y Uncle Tony, hablando con la crudeza que el caso requiere. Hablando de ti, quien me llevó la primera vez a esa linda casa, presumiendo de tener como novia de Lee a una chica con unas manos tan pequeñas y suaves como la de tu madre.

Siempre me decías:
-         A mi madre le hubiera gustado mucho conocerte. ¡Qué pena que no pudo hacerlo! ¡ Sé que te adoraría!

Y así, le diste a Lee para regalarme de anillo de compromiso la única herencia de tu madre, una mujer humilde con un marido – tu padre- dedicado a las minas.

Un día haciendo arepas en Madrid el anillo se fue a la basura sin darme cuenta. Estuve un mes sin siquiera ponerme al teléfono de la vergüenza- Pero nunca salio ni un lamento de tu boca ante el anillo. Nunca tuve suficiente para haberte pagado el haberme perdonado por perder ese bello tesoro familiar.

Estoy aquí sentada en tu salón con los rallos de sol en mi cara. Es el único sitio en el que puedo conectar este ordenador para que me deje escribir lo que siento rápidamente antes de que llegues y tengamos que poner todos una buena cara para disimular unos ante otros el terror que sentimos de perderte y tú de partir.
¿Por qué no llorar juntos ahora que podemos?
No sé si lo conté, pero anoche nos preguntaste si estarías con nosotros estas navidades.
Hoy estuvimos viendo lo que quiero que sea nuestra nueva casa por los próximos 2 meses.
Una casita en Aberdare al estilo de la primera casa donde viviste con los niños. Lo justo para tener las necesidades básicas cubiertas.
Pero todos esperamos hasta el miércoles, día del resultado de la biopsia y de tu cita en el Centro de Enfermos terminales donde no sabes aún que irás, para tomar decisiones.

No quiero que sufras Mary, le pido a Dios que ahora como que se asoma por una pequeña esquina de mi alma para decirme que existe, que te lleve sin dolor.
Prefiero llorar sola como ahora lo hago que verte sufrir como lo comienzas a hacer ya con tu boca y lengua adolorida y tus piernas que apenas te deja poner peso sobre ellas de lo hinchadas que están.
Sabía que te quería, son muchos años compartiendo nuestros más maravillosos seres: tu hijo y los míos a quienes quieres más que nada en el mundo…. Y tener eso en común nos hace tener un vínculo profundo…
Ya te escucho los pasos… Vendrás con un peso menos a esperar el dictamen final del próximo miércoles.

Tus ambientadores siguen asustándome cada 10 o 15 minutos.


Y yo lloro desconsoladamente de pensar que un día aquí estaremos y tu no.

No comments:

Post a Comment